Culminadas ya las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo de Valladolid, desde la UPREDDD hemos advertido una serie de conductas que nos hacen descuidar nuestro cuerpo en los momentos de despreocupada diversión. Por eso, aquí os traemos unos pequeños consejos para que vuestro cuerpo no se resienta en estos días de entusiasmo:

– Subir al niño a hombros: el hecho de subir a tu hijo a hombros nos hace mantener una postura encogida, la cual puede originar dolor cervical, dorsal o de hombros. Por lo que recomendamos no prolongarlo demasiado tiempo, y en lo posible mantener la espalda erguida y los hombros hacia atrás.

– Escanciar sidra: parece tarea sencilla, repetida y de fácil ejecución, pero las posturas forzadas a la hora de escanciar el delicioso brebaje asturiano pueden derivar en dolores de brazo, cuello y espalda, debido a un mal posicionamiento tanto de hombro como de escápula y la acción repetitiva de este gesto.

– Máquina de pegar puñetazos: ¡Ah, las ferias! Lugar de peligros donde los haya. Uno de los más recurrentes son las máquinas de demostración de fuerza a cambio de un vistoso premio; un objetivo tan codiciado que puede hacernos perder la perspectiva de lo que afecta a nuestro cuerpo estos esfuerzos tan repentinos como desaconsejables, sobre todo sin un adecuado calentamiento previo.

– Coches de choque: otro clásico de la feria que no entiende de edades. Los golpes, por inocentes que sean, pueden darnos más de un susto con esas sacudidas repentinas en el cuello, hasta el punto de afectar a la columna e incluso de producir lesiones mediante los conocidos como ‘latigazos cervicales’.

– Esguinces de tobillo: en fiestas, salir, beber, bailar, saltar y jugar con los amigos en la playa puede acarrear esguinces en la zona de los tobillos si no se tiene la precaución necesaria a la hora de efectuar el apoyo de nuevo. ¡Con cuidado!

– Montañas rusas: otro peligro grave para nuestro cuello. Al igual que en los coches de choque, los repentinos movimientos del aparato y el zarandeo al que se ve sometido nuestro cuerpo puede ocasionar la aparición de dolores en la región cervical.

– Casetas: enlazar demasiado tiempo entre tapa y tapa, pincho y cerveza, en grandes aglomeraciones sin poder sentarnos o, a lo sumo, acodados en la barra, pueden producirnos problemas musculoesqueléticos debido a la sobrecarga de la musculatura de los miembros inferiores y de la región lumbar.

Estas serían nuestras recomendaciones y, si no llegamos a tiempo, siempre puedes acudir a tu fisioterapeuta de confianza para tratar de paliar los estragos de estas fiestas. Desde el centro de Fisioterapia UPREDDD, pondremos todo de nuestra parte.