Interrogaciones
Interrogaciones

1. Solo afecta a mujeres

Aunque es cierto que las personas afectadas por fibromialgia son en gran medida mujeres, se ha observado un aumento del número de hombres diagnosticados de este síndrome en los últimos años. Esto se debe a que durante mucho tiempo la fibromialgia ha sido considerada un síndrome exclusivamente femenino, en el que los hombres tardan más tiempo en ser diagnosticados.

2. Se trata de un trastorno psicológico

En ocasiones, al no detectar un daño concreto en los músculos o articulaciones se tiende a pensar que la fibromialgia es una enfermedad psicológica, pero no es así. El dolor que presenta el paciente es real y puede comprobarse a través de tomografías cerebrales. Algunos profesionales asocian los síntomas de la fibromialgia a la depresión, pero muchas enfermedades crónicas están acompañadas de trastornos psicológicos y por eso el tratamiento en fibromialgia en ocasiones se apoya de un psicólogo profesional para ayudar al paciente.

Aunque no hemos de olvidar que la fibromialgia es un síndrome de dolor en el que confluyen varios síntomas y varias causas, por eso es muy frecuente que, junto a los posibles problemas físicos, existan también problemas a nivel psicológico, aunque no son determinantes para diagnosticar el síndrome de fibromialgia…

3. Se debe evitar el ejercicio físico

Es muy recomendable que los pacientes de fibromialgia lo practiquen para mejorar durante el tratamiento. Es aconsejable acompañarse de un profesional que de pautas al paciente para practicar ejercicio de forma habitual, empezando con rutinas suaves que puedan ir cambiando según su evolución.

4. Es una enfermedad autoinmune

La fibromialgia no es una enfermedad en sí, sino un conjunto de síntomas físicos y/o psicológicos que generan diferentes enfermedades, disfunciones físicas y problemas emocionales o ambientales que generan un síndrome de dolor generalizado.

Las causas de este dolor vienen derivadas de los diferentes procesos por los que esté pasando el paciente, de tal forma que desbordan el sistema neurológico originando una aparición generalizada del dolor y que no se puede localizar dentro de los parámetros normales de las enfermedades, disfunciones físicas o problemas psicológicos (emocionales, ambientales, estrés…) del paciente.

5. No tiene tratamiento

A pesar de ser un síndrome de dolor crónico y con causas diferenciadas en los distintos pacientes afectados (lo que provoca que tenga un difícil diagnóstico) sí existen medicamentos aprobados que pueden apoyar su tratamiento. Aunque estos medicamentos deben ser remitidos siempre por un médico profesional.

Además, un apoyo fisioterapéutico, psicológico y la práctica de la actividad física, ayudan a la mejora del paciente.