chica mostrando espalda
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La fibromialgia es un síndrome cuyos síntomas más característicos son el dolor corporal generalizado y crónico, que afecta a las personas física y mentalmente y también en su vida social y laboral. Incluso en los casos más severos la fibromialgia puede provocar alteraciones funcionales que deriven en una discapacidad temporal.

El dolor en los pacientes con fibromialgia se manifiesta de forma profunda, crónica y generalizada. Además, puede presentar otros síntomas como trastornos del sueño, rigidez corporal, aumento de dolores de cabeza, malestar abdominal, aumento urgencia para orinar, hormigueo, problemas de la piel, dolor de pecho, desequilibrios, dificultad de concentración, síndrome de piernas inquietas, sensibilidad ambiental y depresión o ansiedad.

Actualmente afecta a un 2,4% de la población, aunque según el presidente de la Sociedad Española de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica (SEFIFAC), el número de casos ha podido aumentar hasta un 3% o 4% según estudios europeos recientes. Los datos señalan que los afectados presentan un rango de edad de 30 a 60 años y, aunque no es una enfermedad que se presente exclusivamente en el sexo femenino, las mujeres representan casi el 90% de los casos.

El diagnóstico de la fibromialgia se realiza cuando la persona presenta un cuadro cínico con dolor generalizado por más de tres meses, sin que se detecte ninguna patología de fondo que pueda explicar la sintomatología del paciente.

Además, el tratamiento debe ser multidisciplinar, integrando a todo el personal sanitario que pueda ayudar a mejorar el estado de salud del paciente y reducir sus síntomas. Desde la fisioterapia se pretende armonizar las diferentes estructuras y reducir la sintomatología por disfunciones físicas, para atenuar de esta forma el dolor ocasionado por los síntomas que presenta el síndrome de la fibromialgia.

También se realiza un trabajo de reeducación terapéutica, en el que se pretende dotar al paciente de estrategias para afrontar su dolor, con la prescripción de ejercicios físicos y de control motor, para mejorar la funcionalidad del sistema musculoesquelético, para reducir y controlar el dolor.