Hoy en día la mayoría de la gente vive de forma acelerada por diferentes motivos laborales y personales y deja de lado rutinas importantes para su salud, como el cuidado de su alimentación o la realización de ejercicio físico, lo que ha provocado que enfermedades como la obesidad, la diabetes o la hipertensión, aumenten en los últimos años.

El ejercicio físico realizado de forma habitual es una de esas rutinas que presenta múltiples beneficios para nuestro cuerpo y nuestra salud. Físicamente mejora nuestra circulación, incrementa la producción de glóbulos blancos, fortalece nuestro corazón, pulmones y articulaciones y mejora nuestro sistema inmunológico. Además incrementa nuestra fuerza, flexibilidad y resistencia y nos ayuda a luchar contra la obesidad, ya que mejora la circulación, acelera nuestro metabolismo y previene elevaciones de glucosa y disminuye la tensión arterial.

Pero el ejercicio tiene otros múltiples beneficios: beneficios psicológicos al estimular la liberación de endorfinas, mejorar nuestro estado de ánimo y reducir la ansiedad y depresión y también beneficios en nuestras relaciones personales, pues algunos deportes nos enseñan a trabajar en equipo y fortalecen nuestros sentimientos de compañerismo y liderazgo.

En nuestras rutinas y dependiendo de nuestro estado de salud podemos realizar ejercicio físico suave, moderado o intenso. Lo mejor es acudir a un profesional que nos asesore para comenzar a realizar deporte y convertirlo poco a poco en una actividad habitual en nuestra vida diaria que nos ayude a mejorar nuestra salud.