Con la vuelta al cole, lo habitual es que los chavales lleven las mochilas muy llenas y a la altura del glúteo. Ni siquiera los más jóvenes están exentos de lesiones, que pueden producirse si la mochila tiene demasiado peso. Para evitarla, será necesario que ésta esté bien situada y con las cinchas bien ajustadas.

Al tener demasiado peso y las cinchas demasiado alargadas, esto va a hacer que la mochila tire de nosotros hacia atrás, ocasionando un posible aumento de la curvatura lumbar y desplazando nuestro centro de gravedad (más posterior). Lo habitual que se hace, para contrarrestar estos posicionamientos, es encorvar la espalda, activar demasiado la musculatura pectoral y desplazar nuestro centro de gravedad hacia delante

Pero esto está mal también. Si no somos una persona que estamos bien físicamente, lo adecuado será posicionar de forma correcta la mochila y no sobrecargarla con demasiado peso. El hecho de llevar mucha carga y las cinchas tan alargadas pueden empezar a ocasionar dolores de cuello y trapecio por tener que activar demasiado la musculatura pectoral y llevar la cabeza hacia delante, generando un estiramiento excesivo de esta musculatura.